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sábado, 9 de noviembre de 2013

Soledad Sánchez Mulas: la fragilidad del barro.

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El viernes 25 de octubre de 2013, la poeta salmantina Soledad Sánchez, presentó en “Los Viernes de Sarmiento” en Valladolid, su poemario  “La fragilidad del barro” 2010, fue invitada por los poetas: Araceli Saguillo, José Antonio Valle Alonso y Santiago Redondo, responsables de esta actividad poética, por la que han pasado poetas de altísimo nivel.

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Fue presentada por el también poeta José Amador Martín. Aprovecho sus certeras palabras, para definir la voz de Soledad Sánchez.
Dice J. Amador: su poesía es la de la sencillez y de la cotidianidad que encuentra su razón de ser en su misma creación, por eso la poeta se refiere frecuentemente al silencio, a la soledad, únicamente así se pueden gestar los poemas con la perfección y profundidad que requieren.


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“La fragilidad del barro”, reúne los poemas escritos entre 2008 y 2010, periodo en que fallecen sus padres.

P1050997Según Amador,
nuestra poeta considera la orfandad como un renacimiento doloroso a la soledad absoluta del ser humano, a la definitiva constancia de la fragilidad del barro, el que nos forma y el que nos conforma.
 
He de añadir, que aunque se tenga cerca a un poeta, no se le conoce bien hasta que no se ha leído con detenimiento su obra. En este caso, hasta que no se la ha oído, pues sus poemarios permanecen inéditos. Por esta razón considero que fue un lujo escucharla y compartir con ella este acto poético en Valladolid, donde nos dio la oportunidad de conocer mejor a la poeta que hay detrás de los hermosísimos versos que escribe.

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 “la poesía ocupa mi silencio, es el eco del mundo y habita en mí”.

En Valladolid, hizo un breve recorrido por sus poemarios, empezó leyendo algunos poemas de su primer libro: “Caracol desnudo”, donde estaba el germen de lo que escribiría después, donde se puede ver ya su sello personal. En ese poemario dice la poeta: “hablo como era yo”.
Hay un verso que define muy bien a Soledad Sánchez, es:  “Vi mis manos empujando la roca …”. La poeta se hace grande ante las adversidades, es solo aparente la fragilidad de sus manos, que todo lo pueden, la palabra le da la fuerza.
El agua, es un símbolo muy arraigado en su poesía, con él, identifica a su madre, y le dedica un poema bellísimo donde la define: “Madre de agua”.
El agua todo lo limpia, todo lo anega, el agua está en las lágrimas.
El padre sin embargo lo identifica con la tierra, “padre de tierra”.
El agua de la madre y la tierra del padre unidos configuraron este barro. Soledad es agua pero no la que se pierde inútilmente, sino el agua buena que empapa la tierra y hace germinar la vida.
Agua limpia que corre por los arroyos fecundando con su palabra las orillas por donde pasa.
Os dejo algunos versos de diferentes poemas :


Orfandad
…así nació otro ser dentro de mí:
Al cerrarse una puerta.

…Tánatos vino empujando conmigo la camilla
Susurrando la nueva palabra.


Plegaria
Nunca la soledad escribió mi nombre
Con trazo tan firme…

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La condición de ser madre y mujer se refleja en toda la obra de Soledad Sánchez.
“Una flor en la 524” es un poemario donde sobresale la poeta-madre o la madre-poeta, en él se refleja el sentimiento maternal ante una situación adversa, ella hubiese deseado ponerse en el lugar del otro, atisba la luz en la incertidumbre del dolor.
“Huele a futuro detrás de cada sombra …”
“Voy a estrujar la fruta de tu risa …”
“Mis manos no llegan a taponar tu herida …”
Yo me pregunto si cabe más amor en unos versos.
Para terminar, quiero decirle a LA POETA: Soledad Sánchez Mulas, que es un honor tenerla cerca y que espero que siga llenando de belleza las páginas de su vida.
Que su soledad sea fecunda y la poesía le lleve al lugar donde ella sabe que está la felicidad.
Con todo mi cariño.




































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